dijous, 3 de novembre de 2011

Sábado, 29 del once de 2011. Hoy voy a ir a Barcelona a ver a mi madre que está en la residencia. Iremos en el coche de mi hermano. Él conduce. Me llevaré el libro que debo leer antes de hoy porqué mañana Lunes es fiesta. Tengo mucho trabajo a estudiar. Mejor no voy. Bueno iré por que he quedado ayer mismo con mi hermano.
Tendré que pedirle dinero a la Consol para estudiar inglés. No, mejor me espabilo sin ella. Consol creo que tiene delirios de grandeza… de gran señora y todo eso. Que es una señora ya lo creo porqué lleva la traición en su sangre y como buena francesa, está loca. Más loca que yo.
Tiene todo el día la tele en marcha y está muy al tanto de lo que pasa. Se ha aprovechado de mí. Le dio por ser generosa para poder decir luego que no tenía dinero. Como ahora. Se lleva cosas de casa. Se parece a mi madre cuando era más joven. Incluso más joven que ella.
Recuerdo que cuando la casa de al lado estaba abandonada hace treinta años, me dieron la comunión con pan del PIVE. Queríamos hacer pan tostado, pero Consol no quiere que os lo cuente, así que para delirio de los forofos, de mis escritos, lo contaré otro día en inglés. A lo mejor cuando aprenda alemán.
Mi hermana me ha dado recuerdos para… mi madre. Seguramente no quiere acordarse de la cerda de Consol. Consol me invitó muchos días a comer diciéndome que lo hacía… haciendo ver que todo era desinteresadamente y lo que pretendía era otra cosa. Por ejemplo conocer historias de otra gente que comparte con el ayuntamiento en nombre de todos. Se lleva fotos que otros han pagado, aunque sea a precios irrisorios y se los deja al ayuntamiento que le vende los resultados en forma de publicaciones. El fascismo le va muy bien.
No creo que le tenga celos. Pretendía que escribiera su vida. Su marido la pegaba estando ella embarazada. Pero eso no es asunto nuestro. Además, le pasan las mismas cosas que a los señores. Me habla de las herencias que ha cobrado: la de su padre y la de su madre, de las pastillas que tomaba de joven, de que… bueno eso no es asunto nuestro.
Consol, ayer, me ofreció trabajo: Que fuera a Vic a pagar el café con dinero que me dio ella en un sobre del Ordeig. Resulta que el importe de las bolsas de café llenas es de un euro con veinte y treinta euros más. Los veinte céntimos, que eran españoles del dos mil ocho, me los quedé para tabaco. Compré un puret en el estanco de Lourdes y me lo fumé… ahora no recuerdo donde. Me dieron la factura del café.
Consol me invita a muchos cortados… o cafés con leche pequeños y sin azúcar. Pero ya todo es por interés. Se rompió la relación hace tiempo, cando volví a consumir y resultó que ella no lo sabe. De hecho tampoco es cierto que consumiera, como tampoco es cierto que haya trabajado de segador en una cosechadora ayudando ni que corte el césped a los vecinos de Barcelona, pero pasa que la gente quiere hacer de ti un galán los lunes para reírse de ti los viernes… o el día que toque. Voy a mirar que tiempo va ha hacer hoy. Ya vuelvo.
No va a hacer Sol. Va a llover en Tarragona. También va a llover en la Comunidad valenciana, y puede que fuerte. Hace días que no veo las noticias y que escucho mucho la radio. Lo de no gastar corriente me va al dedillo.
Pero sigamos con la Consol. Resulta que los fumadores del PIVE tocan al timbre y pretende que yo sirva de ejemplo para no sé qué. Sé que está prohibido fumar a menos de ciento cincuenta metros de un colegio, así que habrá que cerrarlo. ¡Tanta vida que da! Los jóvenes fuman hay profesoras que son antiguas novias de traficantes de droga. El director no se acuerda de mí, y más le conviene, pero lo peor del caso es que no puedo transitar por allí tranquilamente cuando vuelvo de Tona, sea por la mañana o por la tarde.
Hay un joven en mi barrio, al que llaman el Pastis que escupe en el suelo de la parada del autobús y fuma marihuana en la calle… ¡Le venderé la planta! No: es para guardar.
Ya he visto el libro de Raimundo Llulio. No lo voy a entender hasta que no sepa latín. Lo dejaré para otro día, hoy mismo lo devolveré a las diez. Saludos
He devuelto el libro. Sin problemas.
He ido a ver a mamá con mi hermano. Sin problemas.
He contratado Internet para casa. Sin problemas.
Voy a Caritas. Hasta luego.

30 de Octubre del 2011. Hoy han cambiado la hora para pasarla al horario de invierno. El día amanecerá más temprano y terminará antes. Mejor. Si puedo iré a dormir todos los días cuando esté oscuro. Por la mañana podré salir de casa cuando haya amanecido por que el autobús hacia Vic sale a las siete treinta. Los días que marche andando aún estará oscuro.
En la radio han puesto una hora más de programa de cine que no he escuchado. Suerte que me he despertado a las tres y poco. Voy a cambiar los relojes de la cocina, donde tengo el ordenador y donde estoy oyendo la radio.
Esta madrugada he salido a pasear sin el móvil y seguramente también iré a misa sin él. He encontrado muy poco tabaco, pero tengo veinte céntimos que me dio ayer la Consol para comprarme un purito que hemos quedado, conmigo, que será para esta mañana.
Este año mamá cumple ochenta y dos años. Coincide con la esperanza de vida en Catalunya, que para los datos estadísticos cumplió mi padre viviendo setenta y siete. Habrá que ir a verla tan a menudo como sea posible. De momento hemos quedado con mi hermano Jordi que iremos otra vez dentro de quince días aunque creo que el trabaja el domingo, me ha dicho. Lo siento. Yo iré el día del cumpleaños de mamá, el dieciséis. Ahora que me acuerdo: ¡Cumple ochenta y uno! Es fácil, me lo ha recordado ayer por la tarde el Santi, el camarero de la Ferre que es amigo del Tomás, el hermano de Comellas: Me ha preguntado cuántos años tenía, y tengo cuarenta y uno y medio, o sea que mamá nació en el treinta. Así que este año cumplirá ochenta y uno, ¡qué bien! Nos queda otro año. Además, pueden trasladarla claro y podemos decir en la nueva residencia que tiene menos. Pero ¡qué caramba! Si allí está muy bien la puñetera. Ahora no sé qué iba a decir. Ella no quiere morirse. ¡Mi hermano es invencible!

¡Claro! Hay muchas cosas del pasado que todavía no conozco. La Neus, antes de ir a dormir. Recuerdo que se comentó en más de una ocasión que lo que debíamos hacer con mi hermana Montserrat era hacerle una obra de teatro para que se levantara. Hay gente muy bestia.
Montserrat nació con dos vueltas de cordón umbilical en el cuello y no se le desarrolló la parte motora, el bulbo raquídeo, que está en la nuca y pasó a cada vez moverse menos. Es triste. Al final murió de una neumonía en un hospital de pago que abonó mi madre. Costó setecientos euros y algo y además le dijeron no recuerdo si allí o en la residencia que lo suyo, lo de Montserrat, era psíquico. Yo por ejemplo ya no tenía dinero. Mi padre había muerto. Mi hermano rico de Barcelona también. No recuerdo si fui al entierro de mi hermana, aunque sí recuerdo haberla visto en el tanatorio. El otro día hablamos de ella con el rector. Con el de mi padre al que también vi y el saludo de alguno de mis familiares ya tuve bastante. También fui al tanatorio de mi hermano en Barcelona que se pagaba él los funerales, en un ataúd trasparente muy gracioso.
De todas formas lo de ir de montaje es triste. Bueno, ¡Qué más da! Si no fuera por eso no estaría yo aquí, claro. Tengo ganas de fumar. ¡Mecachis!
Dentro de tres horas y media fumaré. Voy a escuchar las noticias en la radio. No sé qué han dicho de Convegència, así que ¡cuidado! El Barça ha ganado al Mallorca por cinco a cero. El Rayo no ha marcado. Ha perdido con el Valencia dos a cero creo.
No sé cuando me llamará mi amigo. Mañana. No pasa nada, no voy a morirme de inmediato. Soy como un bebé todavía, je je.
Ahora dan el Geografia Humana, con Maite Sardurní. Lo dan hasta las cinco. Ahora eran las cuatro claro. En el Geografia dan unas cosas rarísimas. Recuerdo una canción de un tal Winston que hablaba de pedirle a un señor ayuda porqué su madre estaba muriendo. Es un programa para mayores. Ahora no tengo el móvil para ver el número de mi amigo. Es triste pedir, pero ¡más triste es robar!
El miércoles tengo hora con Montse en Vic a las diez. Después podré ir a estudiar idiomas a un ordenador público en el que ya me guardan la identidad. Será mi ordenador, claro. ¡Bueno! Voy a buscar el móvil y la carta de mi cuenta nueva en la CX, Catalunya Caixa de la que no tengo libreta todavía. Bueno ya iré luego, cuando termine el programa. Todavía no tengo la carta.
Esta noche he soñado que daban el En Guàrdia. Ja, ja.
Debo ir a missa aunque podré irme pronto por que no podré dar limosna. A lo mejor, si cuando me ducho, me acuerdo, podré coger dos de los tres céntimos que me quedarán después de lo del purito. Como mañana me han dicho que me darán el dinero en el ayuntamiento, daré tres. Bueno, depende de cómo vaya la misa, claro, aunque para dar tres céntimos…
Ayer, cuando fuimos a ver a mamá, mi hermano le dio un yogur con gelatina que nos pasó la enfermera. Mi madre tenía frío y otra enfermera nos dio una manta que le pusieron a los pies. Pero eso fue antes, creo. En las piernas. Se comió todo el yogur que estaba en un bowl o en una taza trasparente. Dice mi madre que le dan todo triturado por la hernia. La gelatina es para que le crezcan las uñas y haya faena a cortárselas, como en Japón.
Pronto volverá a llover. Esta semana. Recuerdo el caso de Cartagena y el hombre de la dentadura. Era precisamente en Todos los Santos. Mi tía murió. Ya lo he dicho, pero eso pasó después. Tengo miedo de que todo el mundo me conozca y se aproveche de mí. Sigo creyendo que hay demasiado trabajo no remunerado en este país. No sé qué día va a llover. A lo mejor por la mañana, viendo las notícias.
Ya os he contado cuando me quedé sin trabajo. Engañaron a mi padre con su falsa déria de coger a un marroquí de mantenimiento que había estado en Puigneró. Pronto darán el paraules de vida y dejaré de escuchar a ese loco de Hernández. Parece la Francis, creo que era Elena Francis… el consultorio femenino y de belleza… con la Flor de la Isabela, el auténtico puro filipino y la pobre España que se queda aún sin colonias. Europa es un caldo de cultivo de nuevas aventuras claro. Por ejemplo aventuras como la de Rodolfo Valentino que era camarero y cotizaba en bolsa o que se enteraba de las novedades de bolsa… ¡no! Que ése era Aristóteles Onassis. ¡Mira! Onassis está bien escrito en español, ¡ole-ole!
La Consol me dijo ayer que me daría pollo. Siempre me encarga cosas aunque le digan en la immobiliaria que siempre tiene secretarios. Deba de haber más gente necesitada pero no creo que eso sea asunto precisamente mío. A lo mejor me dan más trabajo en Cáritas. De momento podré ir los miércoles a hacer paquetes o a trasladarlos. Hacen bolsas con arroz, macarrones, caldo Knorr, Cola-cao, a veces hay leche, hay galletas i tomate frito Solís.
Algunos de estos alimentos no son aptos para su venta. No me he fijado si el tomate Solís también. Hoy después de que Marta V. haya dado la información de los periódicos en el Catalunya matí y haya referido a la foto del que mató a un pistolero de pistola de oro, Gadaffi, y que éste haya aparecido en una foto con medio cuerpo, voy a escuchar a los Green Day. Aquello de y lo único que piensas es en cocaína. Bueno no, es tarde, dicen. No sé de qué año es ese disco.
Yo he puesto a los Franz Ferdinand, las dos primeras canciones del you could have it so much better.

Domingo 30 de Octubre. Voy a decir que quien sacó el tema de tenerle respeto a la Consol, fue precisamente Busquets. Busquets se pincha aunque dice no haber fumado nunca canutos y no bebe. También está de buen ver y es largo de cuerpo. No debe ser mucho más alto que yo, pero si me siento a su lado, sobretodo en un lugar más bajo que mis rodillas se nota la diferencia.
Estos últimos días después de decirme que yo perdía aceite, que viene a ser lo mismo que ser de los del ramo del agua, o sea decirme que era un gallina hablando en términos de seguidores de la música Indie y de los Ok Go y que luego una mujer acabara preguntándome si soy mariquita, me dice el corazón que quiere matarme… a lo mejor solo quiere inducirme al suicidio, a mí o a Santi, al que ya le dijo que se suicidara y que era lo mejor que podía hacer.
Francesc consume cocaína y se va a la biblioteca. Creo que tiene un ordenador allí que le va bien y no incordia. Está también al tanto de los calendarios, ahora que son las fiestas de san Narciso en Gerona y el viernes se estaba tirando fotos el mismo en la biblioteca con el móvil. Nadie es profeta en su tierra.
A veces se hace el tonto y me hace repetir las cosas. Quisiera contarle muchas cosas pero no me deja. Debo preguntarle a mi médico que es el trastorno bipolar. Creo que es de holgazanear mucho, porque yo mismo desde que conozco a Francesc que tengo ese mismo período de euforia y él me pregunta si voy en bici, o sea, si tengo ciclos pero no me presta mucha atención cuando no le conviene o no tiene nada mejor que hacer.
La última vez que he visto a Santi no pude prestarle mucha atención, iba hacia Caritas y se lo dije. Él, Santi, estaba asqueado y le dije que nos veríamos luego, pero no nos vimos. Santi tiene algunos otros compañeros.
De vez en cuando Francesc me invita a fumar y me suelta que qué hago que siempre estoy pidiendo. Ahora dice que me ayudó mucho después de estar en el centro de día CADO y me pidió una raya un día que bajaba de la calle Barcelona y le había pillado al Hamid. Fue en agosto, pero la de Hamid, aunque es la mejor de Tona, dice el Pep, no creo que haga mucho. A veces cuanto menos te hace es mejor. Depende supongo del corte que le metan. Decía Jordi que ni ellos lo sabían. Antes sí que hacía. Como antes nunca, dice Hamid.
Estoy aquí escribiendo esto por que tengo, mejor dicho tenía un gran dolor de barriga. Pero me he tomado una pastilla y se me ha pasado. También me he tomado galletas y un cortado con azúcar. Espero que pueda dormir, mañana sigo. Puede que sea del chorizo crudo que he comido y de tomar margarina de Omega3 que no me hace falta. O de un cigarro que me encontré en la calle: Ja, ja

He podido dormir. ¡Ya estamos a lunes! Hoy podré ir a comprar tabaco. Estoy tan contento que no sé cual fumaré. A lo mejor Habanos, aunque es muy fuerte, y si compro tabaco en cajetillas resulta que fumo a todas horas, ahora que tengo cosas que hacer. Pero el tabaco es muy caro. Incluso hay gente ya que no te invita a fumar aunque lo pidas. Es normal.
Hoy cortaré el césped de casa. Hace falta con estas lluvias que han caído. Ayer ya corté un poco y me fue muy bien porqué después pude ducharme aunque eso ya lo había hecho el sábado. Por ejemplo, recuerdo que ayer la corté muy deprisa, tanto que casi tardé lo mismo con la máquina vieja que con el tractor. Es normal porque ha crecido poco desde el verano y no está muy tupida o densa. Llevaba tiempo sin llover fuerte. Creo que desde que se inició la nueva temporada en la ràdio. O lo que es lo mismo, desde que voy a Barcelona, aunque eso fue doce días después… más o menos.
Ahora que lo pienso, estoy muy limitado de conocimientos. Creo que escribo demasiado y leo poco… estudio poco también. No creo que sea bueno pasar mucho rato hablando sobre un mismo tema o exponer lo que ya decía Platón al respecto. ¡Quién sabe! a lo mejor eso forma parte del siglo XXI. De la literatura del siglo XXI, comunicar que ya había quien parece ser que ya hablaba de eso... aunque fuera parece ser hace dos mil años o más.
Recuerdo que de niño me preguntaba cómo era que aún conocíamos lo que dijo el tal Platón o Aristóteles. Hace dos mil años o más ya se preguntaban por la existencia de dios y de cómo era. Que si agua, aire, tierra y fuego, que si el mundo de las ideas. Hay mucho que saber ahí y no creo que debamos empezar por el Medievo cuando se inician las lenguas vernáculas.
Me pregunto si hay mucha gente escuchando la radio a esta hora o todo el mundo duerme. Algunos trabajan de panadero sin radio o con radio. Tengo hambre.
Mi padre me dijo una vez… quizás dos, que yo sería un buen político. Quién sabe. Pronto darán las noticias y podré ponerme al día de lo que ha pasado este fin de semana yo que de momento do debo quedarme al margen de la vida social porqué voy a ir a la Universidad. He puesto muchas ganas aunque aún no haya estudiado mucho. Si tuviera Internet en casa podría estar estudiando en casa. Pero eso quizás es muy caro e ir a la biblioteca siempre es interesante: Estar con gente y volver atrás cuando sea necesario.
No puedo quedarme en la cama. La muerte plana sobre mí. Hay mucha gente en el paro con pocas ganas de trabajar. Hoy iré a comprar comida también aunque no sé qué comprar. Voy a hacer la lista. Iré a pie. Al Bonpreu y al bonArea. Tendré que hacer dos viajes. Compraré un fuet y frutos secos. Qué bien. Estoy engordando mucho porque me hacen comprar grasas para que no se me vea delgado ahora que me acompañan a comprar. Hago cara de salud y barriga de camionero. Es triste. Supongo que será por la ansiedad de fumar menos. A ver si me sale trabajo y gano dinero para tabaco aunque mejor no por que dice la doctora que fumar es malo y que fumar poco va muy bien. No creo que deba gastarme el dinero que me van a dar hoy que no me acompañan en un medio. Es muy caro el medio, como mínimo veinticinco euros. No podría comprar tabaco. Tengo ganas de bailar, pero con buena música claro. Ahora por que es tarde, pero sino podría el disco de funcionarios el 180/365 de los Ok Go pero no lo tengo. Todavía.
Esta noche es la castañada. Comeremos castañas y panellets y boniatos a la brasa. Ja, ja. También es día de ir al cementerio aunque sea solo. Nosotros no teníamos costumbre de ello, creo. Sé donde está enterrado mi abuelo, pero no mi hermano. Donde están mi padre y mi hermana sí.
En Méjico se divorcia mucha gente. Voy a tomarme las píldoras de la mañana, es un poco temprano pero no creo que pase nada. Sigo teniendo hambre.
Os decía que n Méjico se divorcia mucha gente. Ya he dicho una vez que me dijo aquél ingeniero mejicano, el señor Porfirio Marquet, que a parte de presumir de apellido catalán y considerar eso muy importante, más o menos como lo de nacer en Barcelona fue considerado por Villarroel decían el otro día en el En Guardia, el día del once de setiembre cuando claudicó el alcalde de Barcelona después de leer un aviso de los invasores en el que se hablaba de saqueo y robo y asesinato de los residentes. Pues creo que seguramente se hace demasiado caso ése pregón del duque de Berwick. Lo más importante es quien fue el traidor que lo redactó y en ¡qué palabras! Pero eran tan importantes esas palabras entonces como lo son ahora. Es necesario hacer de ellas unos iconos resonantes que afecten al comportamiento de sus habitantes. Puede que sigamos vivos por eso. Que seamos descendientes de aquella gente: Ja, ja.
El Señor Rafel de Casanova tuvo la suerte de poder claudicar. En caso contrario la resistencia numantina hubiera supuesto que mataran a los curas. Quizás porque había curas no se inmolaron, quizás Rafel de Casanova formaba parte de una élite y se vio sobrepuesto por la circunstancia de tal responsabilidad. No puso el país por delante como Companys. ¡Cosas del absolutismo!
Pueees, decía el señor Porfirio en Melilla que en Méjico una cuarta parte de los habitantes se muere y otra cuarta parte se va. En Méjico es donde traducen los programas informáticos al castellano y hay mucho peligro con la droga y la inmigración ilegal.
No me gustan los mejicanos, les gusta mucho el sexo y el beber. Yo ya me he hecho grande pero creo que desperté en el señor Porfirio algunas sensibilidades hacia lo que se estaba haciendo en Melilla. Era su primer montaje: Je, je. ¡Qué listo era el Hermida! ¡Qué suerte tenía Porfirio! ¡Que suerte tengo yo! No hay como tener dinero para trabajar, claro.
No sé si mi hermana cotiza a la SS. Podría ir a ayudarla pero no quiere. Le preguntaré: Ja, ja. No creo que me dejen trabajar más de dos horas a la semana en mi situación de inválido mental. A lo mejor soldar algunas piezas. Yo creo que eso no es asunto mío. Aunque nos llevábamos mal la crisis ha durado demasiado tiempo y yo no estoy tan bien como para tirar cohetes porqué hoy tenga dinero para gastar y pueda comprarme tabaco como un niño compraría cromos que decían el otro día en la calle Manlleu de Vic cuando fui o salí del estanco. Menudas pastillas. La hora es a las siete. A lo mejor dentro de un ratito se pasa… ¡No! Ahora que lo pienso tengo que almorzar después de unas. ¡Ay! Qué lío. Me lo han ordenado mal. ¡Claro! Ellas lo han puesto de manera que yo viera para cuantos días tenía contando las del mediodía que van solas, pero como el Sumial me ha dicho el doctor que después de los abastecimientos de comida, desayuno, comida y cena, pediré que me lo ordenen de otra forma: La de la mañana, la de después de desayunar, la de después de comer, la de después de cenar y las de dormir.
No sé si eso será un problema ahora con la crisis la de después de cenar y las de dormir pueden ir juntas, así que la de la mañana, al de después de desayunar, la de después de comer y las de después de cenar.
Me ha dicho la Montse que no me venda la medicación. No lo haré. Un día en el CASD vi como un joven se llevaba un puñado de pastillas, creo que eran diazepans, yo tomo benzodiacepinas. Ahora en la radio me están atacando por lo que he escrito antes sobre la cultura catalana, si es que era eso, y me dicen que vuele. Será una experiencia interesante para finalizar la hora yo que pienso en Frank Sinatra, la voz, a menudo cuando me dicen que a los pulmones no les va pasar nada por dejar de fumar. Es triste la vida. ¡Es triste pedir pero más triste es robar! ¡Visca la compretència perfecte!

Martes, uno de Noviembre del 2001. Ahora mismo, son las doce recién tocadas, y después de escuchar en la radio noticias de Joan Laporta y una carta sobre la educación de sus hijos, recuerdo el mensaje que mandé a una editorial de Extremadura que resultó que solamente publicaba escritos de autores extranjeros. En él recordaba mi padre que pagó los estudios en un colegio privado. Mi padre luchó toda su vida para que su apellido fuera recordado, entre otras cosas por su buen hacer industrial. Ello le costó muchas cosas que desconozco, y le supuso beneficios desorbitados.
Mi padre firmaba con acento, con acento de José, y mi madre me decía, de pequeño o de más mayor, no lo sé, que una persona demasiado buena la hace ser burra. También decía mi madre que quería ir al colegio a ver porqué yo no quería chivarme de los malos actos de demás compañeros e incuso recuerdo un día que un amigo quería darme tortas a la salida del colegio: Tú y yo, nos vemos fuera, y mi madre se mostró dispuesta a acompañarme. Tenía tanto miedo que fui a casa por la puerta de detrás, donde mi padre, más tarde, y para arreglar aquello, puso puertas de hierro parecidas a las de delante que hizo, me dijo, Tomás Navarro. Cuando salió mi madre acompañándome no vimos al Teddy fuera en el colegio. Al día siguiente no me dijeron nada. Mi padre aun vivía.
Tomás Navarro se fue a Méjico con los de Mangrasa de Manlleu y pilló las fiebres. Tomás está muerto, me dijo Manolo. Tomás me acompañaba en pequeños montajes a la francesa. Recuerdo que era cuando tenía novia, Mariángles, y que ella decía que quería conocerle: ¡Yo lo quiero conocer! Mi hermana vino al piso donde vivíamos en la calle Antonio Figueras y dijo que le había comentado Tomás que en ningún sitio se había sentido tratado como en el taller. Tomás, me contaba mientras yo conducía el furgón, que él entre otras cosas había tenido siete hijos con una castellana, que le pedía dinero para la manutención, y que había sido alcohólico. Dejó la familia en Tarragona y se volvió a Manlleu. Cobraba en negro. Yo también. Tomás estuvo enamorado de una chica de Hostalets y me enseño una foto de ella. Solíamos parar en el propio Hostalets a tomar una cerveza que él ya no podía tomar por que decía que ya se había bebido todo lo que le tocaba y se tomaba una sin alcohol. Yo era muy cariñoso. Tomás se me follaba que dicen. Recuerdo que un día me dijo que tenía mamoria. Solía decir, Tomás, Que lo que hacía mi padre de fumar solo una vez al día era más difícil que dejarlo. Yo lo vi en el Esclat poco después de que Manolo me dijera que había muerto. ¡Mi padre y el reducir costes! Mi padre y su espíritu misántropo. Yo y el estudiar. Jordi vigilaba el taller y yo a medias tintas, pero ahora tengo experiencia. Voy a poner radio Flaixbac a ver si ponen el wanna be de la Britney Spears. Ja, ja, ja
Iré a ver al señor Bagués a ver si tiene trabajo para mí. Mejor voy a la OTL y les aviso. No.
Tomás soldaba bien y me enseñó muchas cosas. Por ejemplo a apuntar pilares con el nivel. Recuerdo un montaje en Cabrianes, para unos ingenieros suecos que con la ayuda de los montadores también suecos que se traían a sus mujeres a la fábrica donde tomaban el Sol en un descampado. El comercial del hierro nos mandó unas vigas infumables. Eran recortes que no medían lo mismo. De unos trescientos veinte milímetros fallaban veinte… o diez. Nunca había visto nada igual ¡Menos mal que lo miró el ingeniero! No sé si les fue bien.
Eran enormes. Pusimos unos gruesos y lo apuntamos todo. El ingeniero nos invitó a marchar. Cuando estuvimos comentando la jugada con papá creo que usé por primera vez un móvil, el del ingeniero o el de la empresa de Cabrianes. El ingeniero sueco tenía que pagar la jugada, fue grave. Me dijeron que no lo soldara que ya lo soldaría uno de allí.
Años más tarde nos avisó el encargado para que montáramos un silo de yeso. En aquella fábrica construían unos bloques de hormigón que unos hilos tensados cortaban a tuerto y derecho y que flotaban en el agua después de ser horneados con unos hornos que venían precisamente de Suecia y que eran larguísimos. La estructura de las vías que pimparamos con Tomás, el ingeniero, y mi padre desde el taller, no estaba, Trajeron una máquina desde Suecia que creo que sustituyó la estructura. La estructura era pequeña, unos dos metros veinte de alta.
Recuerdo ahora las palabras de Pujol: Para dar un paso adelante con el ordenador.
Mi padre vino después al montaje de un silo y un sinfín en vacaciones. Mi hermano llevaba una botella de agua en un cubo lleno también de agua que quedó allí. Ahora las forran con spray aislante de la construcción que es de usar y tirar y las aprovechan para forrar cántaros.
Yo llevaba tiempo sin soldar. Puede que cuando fuimos allí no nos dijeron lo que iban a fabricar. Resultó que por primera vez, si lo hubiéramos sabido no le ponemos más peso. No recuerdo la reacción de mi padre. A lo mejor se lo llevaron. Yo había trabajado los sábados por la tarde. No lo había hecho nunca creo y además eso solo se repitió trabajando para Hermida y para Miralles. Creo que era cuando tenía novia. O puede que después. Yo hice una pala con tubo estructural que iba al mismo lugar en la fábrica. Fue mi padre quien me dijo que la dejara allí: el cubo de pintar plateado, creo, y la botella con la que bebía Jordi, aunque no sé si me dio un poquito. No llamaron más. Bueno sí el ingeniero pidió, cuando mi padre estuvo en el hospital poco antes de morir, para pedir una válvula. Mi padre le recomendó la de doble palomilla Yo soldé un remiendo, el encaje del sinfín y el marco pero lo soldé todo. En Lliçà de Munt vino al milímetro. Podía entrar el agua de la lluvia por el sinfín y el silo era de yeso. El ingeniero sueco y los montadores residían en Vic a pesar de estar más cerca de Manresa quizás les pagaban los quilómetros: Ja, ja, ja.
La segunda vez que estuve en Cabrianes ya tenía más de veinticinco años, creo. La primera fuimos con Ángel y con el Cano que me invitó a un cigarro allí arriba en los silos gemelos. También me advirtió: Aquí arriba nunca te olvides el tabaco, creo.
En aquellos silos gemelos habían válvulas de sobre presión de SPB, para las que había de cortar pasamano ancho en la sierra fría porqué había que darle puntos, muchos puntos. La goma se pudrió. Ahora les ponen… he visto en algún sitio, una placa de hierro. Tengo ganas de trabajar.
El problema de trabajar son los que van a precio fijo. El ganar mucho dinero en pocas temporadas de batalla dejando en la cuneta a los que son de allí o los que han hecho cálculos con otras instalaciones previas que deben amortizarse. Mi padre calculó una vez las medidas, fuimos conmigo, en San Feliu de Llobregat. Fuimos a comer aunque no nos contrataron la oferta a la que mi padre dio muchas vueltas Después trabajamos mucho para la construcción, o sea, para Miralles. Algo así como el currículum de la UOC de San Fernando de Antequera, aunque la empresa de Miralles era pequeña y se trasladó dejando tirados a algunos trabajadores que volvieron un lunes al trabajo y se encontraron con que no había nada. Ni los teléfonos. No sé lo que hizo aquel hombre al llegar allí. Mi padre murió un domingo.
Recuerdo que iba demasiado poco de montaje yo solo y a veces demasiado espaciado en el tiempo. Pero lo mejorábamos todo. Yo durante todos esos años tomaba medicación y no me dedicaba a preguntar como les iba. A veces a la entrevista iba mi padre y les recomendaba material para la instalación según su experiencia. Con Hermida lo hacíamos por teléfono. Pero mi padre desapareció, venían las elecciones y se dejó de trabajar. Puede que ahora que ganarán los del PP Hermida se ponga a trabajar y nos dé trabajo. El que sea, por ejemplo recambios para montar.
También pasa con los recambios que lo tocan los de mantenimiento o que las juntas de silicona aún no se habían inventado, También hay algún montaje en el que el del taller hace de las suyas. Recuerdo muchas cosas del trabajar. Del trabajar con ilusión. Hoy me traen el Internet. Ja, ja, ja.
Después de aquello, o puede que antes, la máxima preocupación en el taller en época de crisis era el construir unos contenedores auto-compactadores que venían de una empresa alemana, Wagner, y que yo con mis recientes estudios a distancia de delineante mecánico, desmenucé en planos a piezas para su construcción en el taller. Aquellos planos costaron muchas horas de despiece. Jordi no quería hacer contenedores. Es a reventar. Los siguientes los traían de Holanda.
No recuerdo en Tomás interés por el contenedor. Sí venía, o pedía venir, temprano para soldar la que llamamos vertical de los silos en el patio. Al volver de Méjico, Tomás vino al taller y le dio la mano a mi padre. Supongo que es relevante si raealmente Tomás ha muerto, claro. La soldaba en horizontal y así lo hice yo algunos años. En algunos silos se encargó mi hermano de soldarla plana en el suelo y en el techo a través de un aprendiz, sobrino de Tomás, que también era de Manlleu. Jordi, mi hermano, se compró un coche en Manlleu. Alguien trajo electrodos nuevos: Rotilo 6013. Ja, ja, ja.
Pero ¡todas estas cosas no son más que recuerdos! Otro día os contaré más cosas de Tomás y de Ángel Benitez, y también de su sobrino Manolo, el vendedor de drogas que ha estado en la cárcel porqué se juntó con Mohammed Keichouf un traficante de renombre que ya había estado allí antes casado con una de Extremadura: Ana Josefa Jiménez Domínguez. En esa época, cuando el consumo, había en el taller un calendario del monasterio del Escorial. Creo.
Hoy no iré a misa. Bueno sí, iré a Vic aunque no sé si es a las nueve o a las ocho y media. Tendré que ir y volver andando. Mejor.
Ayer fui al ayuntamiento a que me dieran el dinero de la manutención. Me lo dio Alicia, a la que se lo habían dado en monedas y un billete de veinte que Consol se apresuró a que usara para pagar la publicación del pueblo y un trozo de Airon fix para forrar un estante que ella misma había manchado con lejía y se había quemado. Hoy miércoles, recuerdo que el billete lo descambié en la tienda de vinos comprando madalenas para cuando vaya a ver a mamá. Ahora que lo pienso, podría llevarle papilla, se lo comerá mejor. Hablaré con Consol o con Fina el próximo lunes y se lo llevaré a la residencia el día que vaya. Es una gran idea.
Lo primero que había comprado eran dos purets. Después compré dos paquetes de madalenas para mamá en la tienda de vinos, donde descambié el billete que así quedaba en Tona. Con diez pagué los ocho y medio de Consol, que me pagó dos billetes de cinco y también compré el paquete de Habanos. El Habanos ahora se llama Herencia.
Quería ir a Vic, pero gracias a la vecina corté el césped de casa. Me fue muy bien. Después fui a comprar al Dia. No me he duchado hasta esta madrugada. Llamaron de la empresa de reparto del Router de Internet. Lo traen el miércoles por la mañana, tendré que anular la cita con Montse. También llamó Consol.
Después de comer un poco vinieron Consol y su amiga que habían ido a pasear. Fui al pueblo a pedir en el ayuntamiento a ver si alguien tostaba castañas. Me dijeron que más tarde los del colegio de monjas venderían algunas en la plaza mayor. Quería ir a misa de siete por la tarde pero me dormí escuchando la radio.

Miércoles, dos de noviembre del 2011. Ayer fui a urgencias del HGV. Mi intención era ir a misa a la iglesia temprano y quizás hacer algo bueno en alguna de las dos que yo sé frecuentaban mis padres. Una de ellas era la de Sant Felip donde creo que dan a las ocho de la mañana o así. Estaba cerrado, aunque una vez en Vic pasé primero por la parroquia de la Virgen del Carmen, donde me bautizaron y creo recordar que me dijeron se casaron mis padres.
Faltaba mucho aun para la hora de la misa así que pasando por la calle de Gurb al cruzarme con una chica tuve una indecisión y decidí entre ir hacia la Policía o al Hospital. Fui al hospital a urgencias y tal y como había ido decidiendo también por el camino En vez de preguntar directamente por la misa pregunté por el psiquiatra de guardia.
Eran sobre las seis de la mañana o quizás más temprano aún, las cinco y media. Vi a una enfermera de acogida, otra enfermera, un médico de familia que no volvió y una doctora. Me ingresaron dentro y me visitaron, sobre las once menos cuarto dos doctoras más, las psiquiatras.
La doctora que se cuidó de mí era la doctora Coll. Otra doctora, M.J. Álvarez, también me vio. A la doctora Álvarez la tengo vista de CASD y sé que es la doctora psiquiatra de Joaquín. Joaquín no consume. La doctora le dijo una vez que no importaba la vía de consumo que hay que dejar de consumir. Yo tampoco consumo.
La doctora Coll vino a darme una pastilla un biozepan creo. Es una pastilla amarilla que se pone en la lengua y se deshace sola. Hoy además de la medicación debo tomar antiinflamatorios por que de no poner bien la pantalla del ordenador me encuentro que me duelen las costillas de cuando la tenía a mi lado. La pastilla la rasqué en el paladar. Me hizo quedarme para ver mi reacción. Fue de aislamiento y de contracción hacia lo que ocurría en urgencias. Sin embargo escuché aun hombre al que llamaban Manel gritar de forma repetida y desesperada. ¡Estoy bien en el cementerio, estoy bien en el cementerio! Casi me dormí, y sobre las dos y a y media pude marchar andando hacia Tona.
Estoy bien en casa. ¡Hoy me traen el router!
Ayer, después de contarle la noticia indirecta del día en Catalunya ràdio, la noticia solo para los viejos amigos, le conté a la doctora que Joan Laporta, ex-presidente del FC Barcelona, como no vigile va a pillar un cáncer.
Sobre las doce de la noche os comentaba que había comentado el corresponsal de la CCRTV en América del Norte, Antoni Bassas, que allí todo el mundo estaba con la corriente de que el propio Laporta había manifestado que no quería saber nada del Club, no sé si de política y que lo que más le preocupaba era la educación de sus hijos. Recuerdo ahora la historia de un político catalán del PSC, Borrell, que comentaba a su hijo, bueno, que su hijo le comentaba que nunca estaba en casa.
Joan Laporta no acudió a una cita un lunes con el programa de referencia de dicha emisora, llamó diciendo que no iba que tenía un problema personal y que cualquier día de aquella semana compensaría su falta. Fue el viernes. Para él hace, o: hace así. Laporta no quiere ser un señor.
Laporta tenía una vista en la que gracias a unas palabras de Pep Guardiola le fue retirada la denuncia. Pero para nosotros ha quedado claro: Todavía ahora dicen que falta dinero en el club des de las relaciones con el Uzbequistán por las que Laporta presuntamente recibió comisión.
Pasa ahora que el nuevo presidente del FC Barcelona, señor Sandro Rossell, ha puesto en la camiseta propaganda de Qatar y que se ve que él había tenido negocios con ese país, aunque la propaganda propiamente dicha es de una fundación llamada Qatar.
Recuerdo cuando los de FC Barcelona de la época de Núñez lanzaron una campaña para presumir que el Barça no llevaba publicidad en la camiseta, y se ha conseguido que el Barça no sea una sociedad anónima. Hay mucha gente para la que ser socio del Barça es lo más importante. Supongo que por tener un número bajo, del orden del veinte mil.¡Es más gente que todo mi pueblo! Nunca podré jugar en el Camp Nou. Ni marcar un gol en la Champions, aunque si estudio mucho y bien dentro de cinco años podré ir de viaje a América a ver cosas. ¡Para qué!
Ayer me pasó una cosa rarísima. En urgencias, después de ver a la doctora que vino cuando tenía que volver el médico de familia y me dijera que miraría de ver a qué hora llegaba al hospital el psiquiatra de guardia, debían ser entre las seis y media y las siete o así, resultó que el reloj que me dejó la Consol un día que lo pedí, y que va con cuerda y si me olvido de darle o pasan muchas horas sin darle, se atrasó.
No sé como sucedió. Miré al móvil que siempre va unos minutos tarde, más o menos siempre los mismos, y vi que la diferencia con el reloj de pulsera no era la misma de siempre. Entonces adelanté el reloj de pulsera según el móvil Samsung.
Después recordé que no había cambiado la hora al aparato y así lo hice según el horario europeo de invierno. Tuve que sacarle la pila, en estos móviles sé como se hace y no pasa nada. Con el primero que tenía, la saqué después de mucho tiempo de no funcionar y casi se estropea. Mi hermano Javier me comentó una vez con desesperación a ver si sabía como se hacía. Mi hermano tenía un móvil muy antiguo, que pesaba mucho y dormía con él para que los niños no lo cogieran o no llamara a quien no debían. Debía dinero y no podía pagar una anulación de número, ¿no?. Era un móvil de empresa, supongo. Las cosas pasan. Javier era alcohólico. Además puede que no fuera aquel móvil. Recuerdo que después de contarme mi madre lo de que Javier dormía con el móvil, supongo que se lo dijo su nuera poco después de morir él, creo que su hija la mayor, se lo podía coger y regalarlo por que era una pijina y por que hay que saber vivir.
También recuerdo que poco después de morir Javier me regalaron cajas de CD vacías, una especie de torre que no sé donde guardó mi madre o a quien se la dio. A lo mejor en el despacho de papá. En ellas había habido información sobre el Alzheimer. Mi madre lucha por recordar y mantenerse firme.
Más bien desesperado rechacé aquel regalo aunque un día lo abrí y fue entonces cuando vi que no había nada dentro. Mi hermano Javier me regaló una vez un walkman azul y gris. Jordi se casó poco después. Yo estoy soltero, pero estoy escuchando la radio y él vivía en Barcelona. Yo estoy aún soltero y en el paro.
Después no supe que hora era. Ni en el reloj ni en el móvil. Fue uno de aquellos instantes en que se te va el mundo de vista. No sé como lo hice. Puede que fuera el cortado que tomé cuando se fue la doctora por que tenía sueño. Estuve dos horas allí. Me cambiaron de cubículo al poco de preguntar la hora. En el otro cubículo hacía más frío y había una pantalla TFT de ordenador-torre que conecté pero que hacía falta una tarjeta o pulsar Ctrl Alt Supr para que funcionara. No apliqué el Reset. No se conectó apretando el teclado. Después apareció el protector de pantalla de Windows XP Professional con fondo negro y con el logotipo apareciendo y desapareciendo. Lo hice otra vez, conectando y desconectando la pantalla. El protector de pantalla se resistía a aparecer. Ahora entiendo que no era una urgencia.
Antes tenía dos relojes y no sabía qué hora era. Lo miraré en casa pensé. Pero sobre las ocho y veinte, dijo otra doctora cuando aparecí en la sala, o las ocho y cuarto tenía yo en el reloj de pulsera, pueees… salí del cubículo de recepción hacia el interior de la sala de distribución de urgencias.
Les dije: es que he jugado con el móvil y no sé que hora es. Pasé muchas horas en urgencias esperando. Fue bueno. No pude ir a ninguna misa por la mañana; ya me dieron la pastilla. Voy a darle la hora al reloj. Las tres y cuarto. No, son las dos y cuarto.
Estoy aburrido. Pediré permiso para trabajar.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada