dimarts, 15 d’octubre de 2013

Decían, cuando en la Universidad aún nos contaban algo a todos, que, aproximadamente recuerdo, dijo Nietzsche que "No era la duda lo que hacía enloquecer a Hamlet sinó la certeza". ¡Pobre de mí! Yo que solo conozco la calavera y la pregunta del ser o no ser. Sinceramente, ¡No me lo creo!. No veo posible que alguien como Nietzsche, precursor del Súper Yo y su carácter de divinidad de qualquier mortal, supongo que culto y moderno, debía reemplazar a Dios, que ya estaba muerto de la misma manera por ejemplo en que Jim Morrison cantaba aquello de "El Rocanrol ha muerto". No me extrañaria que el propio Nietsche y aún su parálisis le debe mucho a la Europa que unos cuantos años más tarde, y por dos veces, entrara en una Guerra que tuvo, es verdad, dos partes. Supongo que las potencias se resolvieron cargadas de estado de ánimo por ese mismo Súper-Yo y su idiosincrásia, y por eso batallaron primero como pueblerinos y vasallos en una guerra en la que Marruecos, por ejemplo tuvo tanto que ver como el mismo asesinato a manos de anarquistas de la antigua Yugoslavia de Francisco Fernando. Sin duda la Gran Guerra tenia mucho más de factor social ante los ojos de sus dirigentes. No me extrañaria que las guerras, como podemos desprender de su, el de las Guerras, futuro, dependiera mucho de la estabilidad social y el Estado del Bienestar. El Santo Padre, creo, estaba mucho más al margen de la vanguardia política de entonces, en los tiempos de Nietzsche, que no cuando nos tocó sucumbir ante la Guerra Civil segun perdimos presencia en el mismo Planeta y nos convertimos, entre esa mentira, la del Súper-Yo convirtiédonos en ciudadanos de un Estado inferior y resultamos un laboratorio de Europa abandonado a su suerte de entonces. Resulta, que en mi pueblo, hay un Hipermercado. Viene a cuento: "Los productos Bon-Preu i Esclat te canviaran la cara". Así que cada vez que envejecíamos toda la família, la suegra de mi hermano mayor acostumaba a decirme que cada vez me parecía más a mi padre. ¡A saber! Quizá ya tenían, porqué de eso hace casi diez años, Bon-Preu i Esclat deben tener sus responsabilidades sociales ante las posibles demandas del Proletariado como para que el cónyuge del afectado, en este caso yo i mi padre, pues ¡En fin!, éso, que menos malo que no me llamo yo María y no se me ha puesto la cara redonda de galleta dorada. "¿No debería de convertirme, yo, en un erizo? Tener púas será pero, un despilfarro" Nos dijeron en la Uni poco después que también dijo Nietzsche. Se protegió pues del santo Padre y se, como el mismo relativo en un paralítico cuidado por su hermana y su madre hasta el fin y resulta que maravillado por la figura de Jesucristo. Ciníco como pocos. Me van a decir a mí que no se conocían Friederick y Jesús. Vivir para ver y "maestro de la sospecha" yo que soy paranoico.

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